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jueves, 12 de enero de 2017

Sabor Mediterráneo, guindilla seca



La guindilla seca, también llamada guindilla de Cayena (ciudad de la Guayana Francesa), forma parte de muchas de mis recetas. Es un ingrediente básico de la despensa de especierías de mi cocina.

Suelo añadir una guindilla, para dar un ligero toque picante, a los potajes o a las cremas. Es, además, una forma de reducir la cantidad de sal al condimentar la comida, lo cual trae beneficios para la salud. Pero cuando la comida ya está preparada o antes de procesarla con la batidora, la retiro.

En alguna ocasión, me tocó de sorpresa en algún bocado. ¡Y qué sorpresa! Echaba fuego por la boca y los ojos. Un remedio casero y rápido que ayuda a mitigar el escozor en la boca es comer miga de pan. Y pasados unos segundos, hasta te sientes mejor. 

Es un ingrediente ideal para los platos de invierno, pues ayuda a mitigar la sensación de frío del cuerpo y ayuda a las defensas de nuestro organismo contra constipados y resfriados, típicos de la estación.

                    

sábado, 19 de noviembre de 2016

Sabor Mediterráneo: Caldo morado.


El aroma de la lombarda cocida me trae recuerdos de la casa de mi abuela, era uno de los platos típicos de los días de fiesta durante el invierno; ella la cocía sola y le añadía un chorrito de vinagre para avivar el color; la lombarda era la ensalada de invierno para acompañar otros platos. 

Y cuando se servía en la mesa, todos los años, los mayores siempre hacían el mismo comentario, la lombarda está riquísima, o lo que decía mi padre, como la de la casa de los bisabuelos. 


Mi bisabuelo Crispiniano era de Salamanca, de la región de Castilla - León (España), y a él le gustaba mucho, así como otros platos, por lo que se conservaron en la familia muchas tradiciones gastronómicas de esa zona.

Hoy, para mantener viva una tradición de mi familia, preparo el caldo de lombarda:
  • Cubrir el fondo de la tartera (con capacidad para 3 l) con aceite de oliva virgen extra, y poner a calentar; picar una cebolla para rehogar en el aceite cuando esté caliente.
  • Picar unos dientes de ajo y añadir, revolver y dejar rehogar sin que se lleguen a tostar.
  • Trocear las patatas y cuando la cebolla esté transparente, añadir y revolver, rehogar todo unos minutos.
  • Añadir la lombarda, previamente lavada y cortada en tiras (compro la lombarda ya cortada, esto facilita bastante la preparación del plato), revolver y rehogar unos minutos.
  • Llenar la tartera de agua, tapar y calentar a fuego alto; cuando empiece a hervir, añadir una guindilla seca (opcional o más) y sal marina (al gusto). Bajar el fuego y dejar cocer.
  • Cuando esté todo bien cocido, añadir unas gotas de acetato balsámico de Módena o vinagre (la cantidad es al gusto); así, le damos al caldo un toque especial y, además, se aviva el color de la lombarda.
  • En una sartén salteamos unas tiras de lombarda, que hemos reservado previamente, para adornar el caldo en el momento de servir.

Ingredientes: 1.000 g de patatas; 400 g de  lombarda  (escogida y troceada); 1 cebolla grande; 4 dientes de ajo; guindilla  seca; aceite de oliva extra virgen;  Acetato balsámico de Modena (IGP); sal marina (al gusto). Pan  integral para acompañar el caldo.


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